Ferrero Rocher, Judith Mascó y Halo de Beyoncé ¿cambio de estrategia?

La nueva campaña de Ferrero Rocher ha llegado con un aire diferente. Sí, el bombón sigue siendo lo mismo, pero algo ha cambiado sin que el público sepa muy bien qué. Mientras unos se muestran contentos de que sus anuncios no den una imagen tan “cursi”, otros piensan que esta perdiendo un poco de exclusividad, ¿quién acierta? Posiblemente los dos.

Desde aquellos anuncios de Isabel Preysler pidiendo a Ambrosio, su mayordomo, ese dulce tan especial llamado Ferrero Rocher, apto solo en los momentos más exclusivos y personas con la misma distinción, hasta este nuevo anuncio, ha habido un gran cambio. No es que Judith Mascó no sea imagen de elegancia, pero al cambio de la protagonista, se debe asociar también un cambio de melodía. Nada queda de ese elegante piano que entonaba el single de la firma en cada spot, en su lugar existe una moderna canción de una cantante actual y mucho más “de calle”. En definitiva: ni Isabel Preysler, ni piano, ni chófer, ni aires aristocráticos. ¿Qué ha pasado?

Anteriormente a este spot, la firma mantenía su esencia con Paloma Cuevas como imagen. A pesar de haber cambiado la melodía a Now we are free de Enya, la exclusividad se seguía transmitiendo. Una fiesta elegante, en un lugar especial, con gente importante. Seguía siendo Ferrero Rocher. Sin embargo, en este caso se podría considerar una forma de modernizar la imagen de Ferrero Rocher, quizás un poco anticuada para la sociedad actual, que busca cosas más “reales” con las que identificarse.

Así, con la llegada del nuevo anuncio de 2011, algo se ha roto y seguramente se deba a un cambio de estrategia de la compañía. Posiblemente, en tiempos de crisis, vender una imagen de exclusividad por un dulce, no resulta rentable, y sea mejor considerarlo algo al alcance de la mayoría. Con ello, Judith Mascó sigue aportando algo de distinción, pero su vida es mucho más próxima a la del resto de mortales, con una canción, Halo, de Beyoncé, también mucho más terrenal. A su vez, el anuncio pasa a centrarse también en el propio producto y elaboración, al más puro estilo Kinder Bueno, que si bien hace el producto más terrenal, también le quita ese halo (esta vez la palabra encaja doblemente) de grandeza que se había creado en torno a él.

Con todo ello, Ferrero Rocher termina descolocando. ¿Sólo para ocasiones especiales o adecuado para cualquier momento? Mientras el consumidor lo piensa, Ferrero Rocher trata de beneficiarse de la duda: un producto exclusivo que ofrece un argumento de venta por esta misma razón, al alcance de todos.

¿Por qué quebró McDonald's en Bolivia? O la razón una batalla ganada al capitalismo

Para todo hay una primera vez, incluso para McDonald’s, que ha experimentado la quiebra de su negocio en un país entero, Bolivia. En este país latinoamericano, el gigante de las hamburguesas ha tenido que cerrar todos los restaurantes de comida rápida abiertos por un motivo insólito para él: la falta de clientes.

En un mundo adicto a las grasas saturadas, en el que la comida rápida se anhela tanto por cuestión de placer como por falta de tiempo o economía, Bolivia planta cara a la generalización y demuestra que su cultura y sus valores valen más que todo eso. Pareciera imposible revelarse contra una cultura global que adora muchas veces todo lo norteamericano, y también, todo lo que imite un estilo de vida occidental, con mucho trabajo y prisas. Así es la vida moderna que muchos quieren llevar, pero que no tiene cabida en Bolivia, el primer país que planta cara a lo extranjero poco saludable para reivindicar su cultura popular, con comida bien preparada, hecha con mimo y esmero y con un proceso digestivo lento, digno de cualquier buen comensal.

El documental creado por McDonald’s y titulado “¿Por qué quebró McDonald’s en Bolivia?” explica las razones de estos malos resultados, que han estado tratando de mejorarse durante más de una década sin éxito, y que apuntan a una razón con mucho peso: la cultura del propio país.

Este no es un fenómeno aislado. Algo similar ocurrió con Carrefour, que decidió retirar sus hipermercados de Tailandia y Malasia, y cerrar las 67 tiendas abiertas. Se trataba de clones franceses, con una estrategia de expansión europea aplicada fuera de esta, descuidando sus necesidades y condenándose al fracaso. La otra cara de la moneda fue Tesco, que triunfó creando un equipo de proveedores locales para construir algo con más identidad

Estos ejemplos muestran cómo el marketing no siempre es efectivo simplemente por aplicar una estrategia de éxito que ha funcionado en un mercado determinado, o cómo una imagen extranjera de un país potente no es suficiente para arrastrar masas. Esto demuestra la importancia de no utilizar un marketing globalizado, sino personalizado, adaptado a cada cultura y a sus necesidades. Porque lo importante, a la hora de hacer marketing, no es fijarse en lo buena que es una marca, sino en lo buena que es para sus clientes.